22 febrero, 2007


CHORUS
A veces nos gusta que la música que oímos, los libros (o cómics) que leemos y las pelis que vemos no sean los que el resto del mundo ya ha “catado”. A mí, por lo menos me encanta estar oyendo un disco que no conoce ni Dios y luego, como no lo ponen en los 40, ser yo el que tortura a mis amigos con la escucha continúa de sus canciones. Queda guay, ¿no?

Ahora lo que ya es rizar el rizo y no soporto, son estas personas capaces de escuchar un disco de un tipo cantando flamenco al son de una minipimer, sólo porque es trasgresor y te permite echarte el moco de ser un listillo.

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Enhorabona, amb el teu blog ens has entretingut més que la caixa de bombons que en tenim davant.

Un beset de dues dones depressives.

23:10  
Anonymous Anónimo said...

Enhorabona, amb el teu blog ens has entretingut més que la caixa de bombons que en tenim davant.

Un beset de dues dones depressives.

23:10  
Blogger Jose said...

Gracies! Ni sabia que m'habieu comentat (sos tu, Vero?). Disculpa les faltes d'ortografia que supose que estic fent (massa temps sense escriure en valencià) i que aprofiten els bombons.

19:39  

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