Caricatura para el messenger
TARDE
Cuando quedas con los amigos, siempre hay uno que llega el primero y, por tanto, que tiene que esperar al resto. ¿Será para evitar esto por lo que la gente suele llegar tarde? El otro día mientras leía mi “libro que leo mientras espero a alguien” (“la plata de Britania” de Lindsey Davis) pensaba en el tema.
Tal vez sea un movimiento progre, referido a no ser esclavos del reloj. No vivir pendiente de los minutos que tienes quizás haga de ti una persona más libre, ni idea. Otra opción es que sea genético. Tres tripletes seguidos de guanina, adenosina, guanina transmiten el mal de ser un tardón, de nuevo, ni idea. O puede que sea un tipo de virus que provoca una mayor lentitud en las señales neuronales emitidas cuando alguien te está esperando. Quizás los afectados por esta enfermedad reciben esas señales días después y se despiertan en medio de la noche sudorosos “¡Dios! ¡Que tengo a un tipo esperándome abajo!” (más de uno se habrá encontrado con un esqueleto en el patio). Esto último tiene cierto sentido, ya que lo de tardar es un poco contagioso, el otro día, después de estar un rato largo esperando, ¡me dieron unas ganas terribles de retrasarme mucho en llegar la próxima vez!

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home